Acuerda el cielo darnos calor,
aun en noche serena y cerrada.
No tengo mas que letras;
mis ideas se encuentran enclaustradas.

Tiro de mi hacia lo bello,
donde las musas, a la hora del té,
susurran a sus mas fieles devotos
el fino hilo con el que te hago libros.

Pero nada, quedo en nada,
sudando, afligido, imperfecto,
sin darte mas que rimas vanas
y a veces, las muchas, ni eso.