Publicidad:
Terra
La Coctelera

Como humanos y divinos

De sol a sol te estudio a fondo
para perdernos de luna a luna,
con lo que queda por ganar
escondido tras las esquinas;
revolviendonos en tus sabanas
en la última de las noches
como famélicas almas
a punto de entrar al infierno;
bebiendonos como naufragos
sin orilla para asirnos;
amandonos de arriba a abajo
como humanos y divinos.

Te habla el hombre

Te habla el hombre que estuvo muerto,
en un limbo gris cuarteado,
flanqueado en todo momento
por muros de huesos helados.

Te habla el hombre al que salvaste
de ser solo un cuerpo tirado.
Tus ánimos fueron oidos
a pesar de mi vasto letargo.

Hoy me aullan las hojas en blanco,
los versos que di por perdidos
y todo el amor desbocado
que te debo por ser mi delirio.

Noche de verano

Acuerda el cielo darnos calor,
aun en noche serena y cerrada.
No tengo mas que letras;
mis ideas se encuentran enclaustradas.

Tiro de mi hacia lo bello,
donde las musas, a la hora del té,
susurran a sus mas fieles devotos
el fino hilo con el que te hago libros.

Pero nada, quedo en nada,
sudando, afligido, imperfecto,
sin darte mas que rimas vanas
y a veces, las muchas, ni eso.

De bar en barra y borrachera

Empiezo a estar ya convencido,
que algo se ha muerto en mi cabeza.
Voy por el mundo dando gritos,
de bar en barra y borrachera.
Haciendo a la muerte mil guiños
con mis cartas sobre la mesa,
dando ya todo por perdido
por arruinarme en una apuesta.
Y sin poder quedar dormido,
con la mirada siempre alerta,
voy dando tumbos a tu piso
por si dejas la puerta abierta
a este loco tan conocido
por su vida de calavera,
con corazón de malherido
que por amarte se desvela.

Recompuesta

Aprender a pintarte con palabras,
cincelar cada una de tus virtudes,
a sorbos dar con la forma
de verte, aun si cabe, mas perfecta.

Y una vez hecha, recompuesta,
tomar todos tus defectos,
y dispersarlos por tu cuello,
allí donde siembro mis labios.

Y entenderte como eres,
derretirte en suaves caricias,
fundir con las miradas
mis noches de bala perdida.

Bienvenida

Quiero fundirme en ese abrazo,
oler tu piel, probar tu lengua,
palpar cada rincón de tu belleza,
saber que al final estás muy cerca
para tocarme el corazón,
y no soltarte en la noche eterna;
darte la bienvenida a mi mundo
como yo se, a mi manera...

La cornisa de tu boca

Pecado es la cornisa de tu boca,
prohibida por todos los mandamientos,
desaconsejada por la salud pública.
Pero son ignorantes quienes no la disfrutan,
se pierden saber tu secreto:
cuando me besas, renazco,
y cuando escampa, me muero.
Que no me falte nunca
la cura que me dan tus besos.
Pecado es la cornisa de tu boca
y me da igual, yo peco.

Los tronos y los altares

Hoy me bajo de los tronos y los altares,
hoy me quito máscaras y coronas,
capas, armaduras, sambenitos,
hábitos, chubasqueros,
zapatos, herraduras,
miedos, lágrimas, penas,
y me planto ante tus piernas
para que te abras de puertas
y recibas un alma desnuda.